Procedimiento de purga (Crédito foto: ESA/S. Corvaja)

Bitácora de una Astronauta: 140 días para el Lanzamiento (Qué hacemos con una fuga de amoniaco)

L-140: Bitácora

En la bitácora anterior, estuvimos conversando acerca de un escenario de emergencia en que recibimos esta llamada desde un Control de Misión simulado: “¡Fuga de amoniaco, ejecutar respuesta de emergencia! ¡Fuga de amoniaco, ejecutar respuesta de emergencia!”

Samantha_Cristoforetti

En Noviembre del 2014, la astronauta ESA* Samantha Cristoforetti despegará a bordo de una nave espacial Soyuz desde el cosmódromo de Baikonour para efectuar una misión de larga duración en la Estación Espacial Internacional.
Ella ha querido compartir con el mundo su experiencia durante 500 días de entrenamiento. (*Agencia Espacial Europea)

Debido a que el amoniaco es altamente tóxico, la primera acción consiste en ponerse una máscara de oxígeno. En cada módulo de la ISS tenemos al menos una máscara, a menudo dos, listas para ser usadas. Las máscaras en el segmento estadounidense vienen con una botella que contiene 7 minutos de suministro de oxígeno. Puede que no suene como mucho, pero estas máscaras son sólo utilizadas para respuesta inicial, como verán más adelante.

Con las máscaras puestas, aquellos de nosotros que se encuentren en el segmento USOS (los segmentos estadounidenses más Columbus y JEM) rápidamente deben movilizarse hacia popa, hacia el segmento ruso -no sólo porque nuestros vehículos Soyuz se encuentran acoplados ahí, si no que además debido a una importante diferencia de diseño: no hay líneas de amoniaco en el segmento ruso.

Una vez que nos hemos asegurado de que estamos todos presentes, cerramos la escotilla del Nodo 1, de esta forma aislándonos del segmento USOS y de la fuente de la fuga. En este punto nos deshacemos de las capas externas de ropa, potencialmente contaminadas, y las dejamos en el PMA, el pequeño elemento adaptador entre los segmentos USOS y el ruso, luego cerramos la escotilla de popa del PMA para retirarnos hacia el módulo ruso FGB.

Es el momento de quitarnos nuestras máscaras respiradoras e instalar en ellas los cartuchos rosados con filtro de amoniaco. El cambio de máscara de oxígeno a respiradores de amoniaco debe ser realizado rápida y cuidadosamente, debido a que no sabemos cuál es la concentración de amoniaco en el la atmósfera del segmento ruso. Asumiendo que la atmósfera está contaminada, mantenemos nuestros ojos cerrados y aguantamos la respiración mientras nos quitamos las máscaras de O2. Una vez que tenemos los respiradores puestos, realizamos una serie de respiraciones de purga para deshacernos del amoniaco que puede haber quedado dentro de la capucha. Sólo entonces abrimos los ojos.

Cuando todos se encuentran a salvo en sus respiradores, es hora de enterarnos de cuánto amoniaco tenemos en la atmósfera del segmento ruso. Para ello tenemos un chip dedicado como sistema de medición. En el peor escenario, el segmento ruso está contaminado a tal nivel que es necesario evacuar la Estación. Si la concentración de amoniaco no es tan alta, podemos filtrar el aire a través de los cartuchos de nuestros respiradores usando nuestra propia respiración. Nos quedamos así por varias horas, hasta que las mediciones muestren una atmósfera segura. En el caso afortunado que el aire del segmento ruso no se haya contaminado, podríamos sacarnos las máscaras y respirar con normalidad. A salvo, sí, pero con un segmento USOS perdido, al menos por el momento.

Procedimiento de purga (Crédito foto: ESA/S. Corvaja)

Procedimiento de purga (Crédito foto: ESA/S. Corvaja)

Ésta es una traducción no-oficial de la entrada L-140 (del 7 de Julio) en la bitácora personal de Samantha. Click aquí para versión original en inglés en su perfil Google+.